Packaging

El envasado del producto final es básico para su correcta conservación, por esta razón es imprescindible encontrar el envase idóneo, no sólo para cada tipo de producto, sino también en función del uso que se le va a dar al mismo.

Alimentbarna dispone de diferentes tipos de máquinas, que nos permiten diferentes tipos de envases, según si tratamos producto fresco o congelado, y adaptados a cada tipo de cliente.

 

 

 

Fresco

Los productos frescos son aquellos que no se llegan a congelar y se mantienen a temperaturas positivas, para así conservar absolutamente intactas todas sus características organolépticas y todos sus nutrientes. Son productos de alta calidad, que hay que conservar a una temperatura muy concreta, dependiendo de cada producto, para que no se malogren antes de tiempo, pero conserven todas sus características iniciales.
Alimentbarna ofrece diferentes tipos de envase para la correcta conservaciones de nuestros pollos y aves frescas. Cada envase determinará una vida útil distinta al producto. El cálculo de esta vida útil es empírica y objetiva, y está basada en estudios de duración de cada uno de los productos, realizados por nuestro laboratorio de análisis

El producto puede ir en caja de cartón, o en grandes polyblocks. Este tipo de envase es ideal para fábricas o productos de gran consumo, ya que para su uso hay que descongelar el bloque entero.
O Atmósfera Modificada, es un envase sellado que sustituye el aire atmosférico del interior de la bandeja por una mezcla de gases, diferentes para cada tipo de producto, que permiten la conservación el alimento y sus características el máximo de tiempo posible.
Es una técnica que consiste en absorber todo el aire interior de la bandeja, así el producto queda totalmente protegido del oxígeno ambiental, y no permite el desarrollo de la mayoría de microorganismos, que se multiplican con el oxígeno y son los que estropean los alimentos.

Congelado

Los productos congelados son aquellos que, en pocas horas, pasan a una temperatura de entre -18ºC y -25ºC. Este proceso permite una larga conservación del producto sin necesidad de utilizar aditivos. En las aves, un producto congelado puede durar entre 12 y 24 meses, dependiendo del tipo de producto y de la potencia de frío al que se mantiene.
Este proceso de conservación, no altera la mayoría de las características del producto, y permite mantener así su color, textura y aroma originales.

IQF

Individual Quick Freezing o congelación rápida individualizada. Este proceso se caracteriza por la rapidez a la que bajamos la temperatura del producto. Este método tiene dos grandes ventajas:
El producto puede ir en caja de cartón, o en grandes polyblocks. Este tipo de envase es ideal para fábricas o productos de gran consumo, ya que para su uso hay que descongelar el bloque entero.
Se basa en congelar el producto, separándolo mediante capas de plástico en el interior de la caja de cartón.
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